Dentro de su actividad, los empresarios y las empresarias afrontan decisiones estratégicas, comerciales, de gestión, de administración…, lo que puede provocar desavenencias. Estas desavenencias, a veces, tienen una difícil resolución e incluso pueden comportar costes, no solo económicos, sino también de impacto reputacional o de desgaste a nivel interno y externo. No es extraño, pues, que en el ámbito empresarial haya aumentado considerablemente el interés por la mediación, que tiene como principales atractivos ser un mecanismo de resolución del conflicto que se ofrece a las partes para el control del procedimiento a que se somete la controversia y su resultado.
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